Lo primero primerísimo que hay que hacer es parar. Esta es la primera fase. Para poder arrancar hay que empezar parando. Hay que detenerse y pensar. Pensar en uno mismo, y pensar QUÉ es lo que queremos hacer, cuál es el camino que queremos tomar, cuáles son nuestras posibilidades. Hay que ser realista tanto para saber ver las cosas buenas que tenemos y que podemos/debemos ofrecer al mundo, como para lo malo, los handicap o aquello que no nos beneficia o que no estamos especializados… Y eso es lo que hice. Después de andar como pollo sin cabeza, de ir de aquí para allá probando diferentes cosas, sólo por el hecho de que habían aparecido, delante de mí, y las había cogido, ya sabes, “más vale pájaro en mano”/ “it´s more worthy a bird in hand than a hundred flying” (lo siento, es la fiebre del superbritánico, no lo puedo evitar), me di cuenta de que tenía que parar. Y me paré. Me senté, delante de un cuaderno, de folios en blanco, de un montón de hojas vacías esperando a “comerse” mis ideas y todo el cacao que llevaba en la cabeza y lo dejé salir. Una vez fuera, empecé a ordenarlo, a ver las ideas que eran viables y las que no…
No sé si os pasará igual, si tendréis la cabeza llena de cosas que os dan vueltas y más vueltas, y aparecen y desaparecen porque hay otras que están esperando “la vez”. Ideas que tenéis allí, aprisionadas, castigadas para no salir, que retenéis pensando que es mejor no hacerles caso, porque a lo mejor si se lo haces la cosa puede acabar mal… Bueno, y qué? Sólo habría que volverlo a intentar. Hay una gran frase que dice mi madre, (como todas las de mi madre!!) que es: MALMETIENDO SE APRENDE. Y es así! Para hacer las cosas perfectas, o casi, hay que equivocarse unas cuantas veces, pero es el proceso natural. Lo único que seguro hay que hacer es INTENTARLO. Una y otra vez, mejorando día a día y al final sale. Pero hay que empezar. Parar, pensar lo que queremos hacer y arrancar, poco a poco, pasito a paso, pero con ilusión y confiando en uno mismo. Que hay miedetes y preocupaciones?? Sí, claro! pero a esos se les vence enseguida, con cuatro frases de estas que te motivan si las repites cuatro o cuarenta veces a modo de “mantra”. Y funciona, de verdad que funciona. Porque lo que no hay que hacer es dejar que los pensamientos cenizos estén por encima de los positivos.
Cuando te has parado, te has sentado, y has dejado que las ideas salgan, como cuando la gente entra en el Corte Inglés de Preciados el primer día de rebajas, hay que intentar desarrollar una cualidad: la paciencia. Hay que ser ligeramente pacientes, y dejar que el tiempo vaya modelando el camino. Lo que salga el primer día hay que dejarlo que repose, y volver a echarle vistazo al día siguiente, o al cabo de unos días… Es bueno. Porque no todos los días estamos igual de inspirados, igual de creativos… pero no pasa nada, sólo hay que esperar a que llegue el momento… También te digo, que igual te pilla a las 2 de la mañana y te pones a escribir, a dibujar o a lo que sea que hagas, hasta las 5 o las 6 de la mañana… Nadie dijo que esto era cómodo ni con horario de 8 a 14h. Pero lo mejor de todo esto es DISFRUTAR! De ese tiempo, de esos momentos en los que van surgiendo cosas nuevas, ideas nuevas, que aparecen aunque tú no lo tuvieras planeado. Esto es una de las cosas guays que te pasan cuando empiezas a caminar, cuando ya tienes más o menos un trayecto fijado, cuando vas teniendo claro a dónde quieres llegar.
Así que, si tienes un proyecto artístico, si crees que tienes una habilidad, que tienes algo que cuando lo haces, te abstraes del mundo, y eres más tú que en cualquier otro momento, y no te has puesto todavía porque mil pájaros negros y malos sobrevuelan tu cabeza para no “dejarte” salir, párate. Haz un paréntesis y deja que tu yo más yo salga y se muestre, en fines de semana, por la mañana, por la tarde o por la noche, cuando tú puedas, pero no lo dejes para más adelante. Cuanto antes lo hagas, antes podrás empezar a disfrutar de las cosas buenas que tiene hacer lo que más te gusta, de ser feliz… (o más feliz aún, si ya lo eres!:) )
VIVO DEL ARTE blog no va de coaching ni motivación para artistas, aunque también encontraréis algo de esto, sino de las fases por las que hay que pasar para gestionar correctamente tu obra. Habrá algunos que ya hayan pasado por esta fase, y tengan muy claro qué es lo que quieren y cómo lo quieren. Esos pues ya habrán “superado” la primera de cinco, que son de las que os hablaremos aquí. Lo primero que hay que saber cuando vas a ofrecer algo es saber QUIÉN ERES y QUÉ QUIERES. Parece tontería, pero si aún no te has parado a pensar, prueba, a ver qué sale..:)
Y tanto si lo has hecho como si no, nos encantará que nos lo cuentes y que nos aportes tu visión! Coméntanos, coméntanos!!!:)
Fotografía: pinterest

No hay comentarios:
Publicar un comentario